lunes, 11 de mayo de 2015

A primera vista

Él era diferente,
era como una brisa de aire cálido con olor a cerezas.

No tenía nada de lo que preocuparse,
solo ver el tiempo pasar.

La vio a lo lejos,
sonriendo al hacer una foto al atardecer en aquella playa desierta.

Cruzaron sus miradas y no pasó nada, como podría ocurrir en un cuento de hadas.

El siguió su camino,
con la única preocupación de llegar a casa temprano y recordar aquella sonrisa.

Ella no dejó de soñar con aquel chico de olor afrutado y mirada furtiva pero dulce.

sábado, 9 de mayo de 2015

Siente

Siento el susurro de sus labios pegados a las sábanas de mi cama.
Siento el olor a café en sus manos después de recorrer mi espalda.
Siento aquellos besos que se quedaron tatuados en mis extremidades.
Siento su mirada penetrante recorriendome de pies a cabeza,  con ese descanso de por medio que con un soplido lograba poner mis pelos de punta.
Pero ya no siento esos latidos que hacían que durmiera sobre su pecho hasta media noche.
No siento sus manos recorrer mi cuerpo después del olor a café.
No siento como aquellos besos apasionados buscan su espacio.
Y tampoco siento como me sigue con la mirada.
Ya no siento su calor al despertar, ya no escucho el tic tac de su despertador, ya no siento los susurros sobre mi cuello.